jueves, 26 de junio de 2014

Reflexiones improvisadas: Lo real y lo simbólico.

Colaboración de Lalo Silva.

Cuando Angélica me contó que empezaría un blog, no hice otra cosa que alegrarme, mas cuando me invitó a participar, me sentí honrado. Me puse a pensar en que podría escribir, si alguna idea, alguna creencia, quizás alguna experiencia vivida o tal vez un poema improvisado. 

Después de pensarlo un rato, miré hacía mi propia historia, navegué por mi vida, precisamente hacia momentos complicados de los cuales pude salir una y otra vez,
en los cuales la reflexión fue protagonista de la resolución de esas situaciones que por ratos breves pudieron alterar esa armonía que va y viene.

Entonces pensé que lo mejor sería compartir una reflexión. Me gusta reflexionar acerca de muchos temas, algunos son recurrentes y otros no tanto, se me vienen a la mente reflexiones acerca de nuestra existencia, mi existencia, la muerte, las constantes transformaciones que atraviesa todo lo que vive, y lo último que ha dado vueltas este tiempo, es la discusión interna, acerca de qué es lo real y qué no lo es y, las repercusiones que trae consigo el no tener claro este último punto.

En relación a lo anterior, suelo contraponer por una parte lo real, que, según yo, tiene que ver con la forma en la que funciona el universo, es decir, cómo existen cosas que van más allá de cualquier creencia, lugar o tiempo, y que aunque estemos o no, éstas seguirán estando ahí, dentro de esas cosas, están los ciclos de la tierra, cómo se mueve el universo, las leyes que lo rigen y una serie de factores, que a pesar de los años que lleva nuestra especie en este planeta, aún no somos capaces de comprender. 

La contraparte de esto, sería lo no real, es decir, aquellos elementos que a diferencia de los primeros, no se acercan a lo universal, sino más bien son, circunstanciales, simbólicos, artificiales o momentáneos, como lo son las normas y leyes del hombre, los símbolos que hemos inventado con diferentes fines como acumular riquezas, poner orden, imponer algún credo, proteger intereses individuales, o aparentar ser dueños de algo que no nos pertenece (como los recursos naturales), por nombrar algunos. 

Fotografía de Andrew Lyman "Fleeted Happenings".

En un viaje que hice a Perú, me tocó presenciar una situación en la que ante mis ojos se confrontaron estos dos aspectos. Representando lo real, un grupo de mujeres de origen indígena, con vestimentas típicas de la zona, quienes cruzaban desde Tacna hacia Arequipa para comerciar telares y algunos productos agrícolas. Por otra parte, representando lo simbólico o artificial, se subió un grupo de aduaneros, con su uniforme y sus insignias, representando al Estado con el fin de interceptar cualquier tipo de contrabando de mercancías sin el correspondiente pago de impuestos.

El grupo de aduaneros empezaron a revisar el bus, a pedir documentos y a revisar los bultos que llevábamos los pasajeros, iba todo como de costumbre al parecer, cuando los aduaneros vieron algo extraño en la mujer que estaba sentado al otro lado del pasillo, justo al lado mío; la mujer se rehusó a levantarse cuando el aduanero advierte que hay bajo ella un telar y que una de sus puntas se veía desde el lado de la mujer. Empezó un forcejeo entre ambos, el aduanero empezó a tirar el telar, cada vez con más fuerza y la mujer, se resistía a ser levantada por el aduanero, así que hacía un esfuerzo por no despegarse del asiento, apareció otro aduanero a tirar del brazo a la mujer. En medio del forcejeo de los dos aduaneros con la señora, hubo muchos pasajeros que empezaron a gritarle a los aduaneros haciendo alusión a que era una mujer y que midieran su fuerza, en medio de los gritos tres mujeres se pararon a ayudar a la señora y el resto de los aduaneros se abalanzó sobre ellas, ahí es cuando de manera casi inmediata, se puso de pie un grupo mucho mayor de pasajeros del bus que a empujones bajó a los aduaneros, pudieron defender el telar, el bus se puso en marcha y continuamos nuestro viaje.

Después de presenciar esa escena, no dejé de pensar de cómo en Perú, un país vecino, hay tanta diferencia con Chile, en cuanto al "respeto" por los símbolos, en este caso los estatales. En marchas, protestas y situaciones cotidianas, una y otra vez he presenciado como un pequeño grupo de carabineros, hace huir a un gran número de personas, o simplemente controlan la situación debido a sus insignias y uniformes. En cambio en el país vecino, un grupo de alrededor ocho aduaneros, es retirado del bus por alrededor de diez pasajeros, eso acá no lo he visto jamás.

Luego de ver la diferencias que existen entre un lado y otro de la frontera, en el que en muchos lugares de Perú por ejemplo, se mantienen vivas muchas de sus tradiciones ancestrales, se respetan los lugares prehispánicos, se habla aún el Quechua, se respeta la tierra y la relación con ella. Por otra parte en Chile, la mayoría de nosotros vive en espacios urbanos concentrados, en los cuales los símbolos de occidente se han impuesto por sobre los ancestrales, no conocemos nuestra historia antes de Colón, no conocemos los ciclos de la tierra donde vivimos, sino que nos guiamos por los horarios de producción y consumo.

¿Es entonces la sobreoccidentalización de Chile la que nos mantiene tan alejado de la verdadera realidad ligada al planeta, y a cambio de eso nos liga al cemento y sus leyes? ¿Es la riqueza ancestral que aún vive en Perú la que no trae consigo ni amor, ni obediencia ante los símbolos y reglas occidentales,  y así permite que un grupo de personas se imponga por sobre representantes del Estado-Nación peruano?

Desde mi punto de vista, las representaciones de la realidad en la que vivimos, llamadas ciudades, no sirven a otro fin más que desconectarnos de lo que hay bajo el cemento, que es nuestro planeta, nos hace ser obedientes, débiles y limitados. En cambio quienes viven en mayor conexión con el planeta, son quienes pueden ver más allá que nosotros, su saber está ligado a una realidad que no da lugar ni a interpretaciones, ni a subjetividades, una realidad terrenal en conexión con el todo, lo que les permite vivir a otro ritmo, defendiendo lo suyo e incluso a veces echando a empujones del bus a los representantes del Estado con sus leyes y sus reglas sin valor para ellos. 

Fotografía de Andrew Lyman "Fleeted Happenings".

2 comentarios:

  1. Entendemos por realidad: "una cualidad propia de los fenómenos que reconocemos como independiente a nuestra volicion. para foucault todo "dominio de saber", crea un discurso y la validación de este como conocimiento, crea una dominación.
    La validación de un conocimiento crea certidumbres sobre lo real. Certidumbres que ciegan, Kant, piensa que los instrumentos que afirman nuestras certezas, nublan la razón pura, la realidad para kant trasciende, la razón es el medio de alcanzar la interpretación de lo real. Feyerabend, critico la monopolizacion del saber a través de la ciencia y su método, y derrumbo la verdad...... Asi como la ciencia y su metodo , legitimador de conocimiento fue puesto en duda, ¿porque no deslegitimar las verdades del estado? Nuestras Certezas están sesgadas, Mas Aun cuando dOminios de saber configuran nuestra realidad. Nos configuran leyes como también verdades. La construcción de un Estado, no esta exenta de la conformación de verdades sujetos obedientes, débiles y limitados, como decía en una parte de tu texto, "ciudadanos" (según mi apresiacion). Un ciudadano no se empodera para liberarse, un ciudadano empoderado, legitima la normas y leyes, se aferra a esas verdades, deja de ser el. para ser chileno- peruano- ciudadano. etc. .....

    sAludos. Coordiales. al block.
    PD: la nota anterior no esta exenta de discucion no hay verdad en esto ni en nada. espero respondan, critiquen y ayuden a afinar ideas.. saludos Navegantes de Sueños.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Javiiii, qué buen comentario has realizado, un muy buen aporte para seguir la reflexión y la discusión. Es verdad, todo puede ser discutido. Ojalá te animes a escribir una entrada en algún momento con tus ideas, todos somos navegantes de sueños. Saludos!

      Eliminar