lunes, 11 de agosto de 2014

Entre certezas e incertidumbres.

Lo sé, tengo súper abandonado mi blog. Lo que empecé súper entusiasmada hoy se ha visto desplazado. Cuando tengo muchas cosas que hacer, me da por
escribir. Tengo tantas cosas en mi cabeza, 

planetas en mi cabeza
meteoritos en mi pecho.


Le he estado dando vueltas a un asunto, digamos que tengo una especie de "síndrome de mediana edad" pero a los veintitantos, algo así como "síndrome de media mediana edad" o tal vez "síndrome de los veintitantos" o también "crisis del cuarto de vida" (me siento creativa hoy), o quizás sólo soy hipocondríaca.
Años anteriores siempre tenía la certeza de en qué iba a andar el año siguiente, siempre estaba el colegio, la universidad, tener tal o tales ramos, estar con x persona, vivir en x lugar, todas esas cosas que uno da por sentado y ni se cuestiona, ni siquiera existe la posibilidad de  cuestionarse. Hoy, no lo sé, por primera vez  en mi vida, desconozco totalmente en qué andaré el próximo año, y yo que soy fanática de tenerlo todo bajo control y súper planificado. Me di cuenta de que estoy a pocos meses de egresar del pre-grado, sí. De aquí a Diciembre todo acaba, y cuando digo todo me refiero a realmente TODO, de niña siempre imaginé ir a la universidad y hasta ahí nomás llegaba mi imaginación, no es que no haya pensado que iba a vivir tanto tiempo, si no que esa fecha se veía tan lejana... y ahora estoy a ¡¡4 MESES!! En serio, ¿cómo pasó tan rápido el tiempo? Debe haber muchos pajaritos como yo pensando lo mismo... Incluso, mi previsión de salud se acaba en un mes más.. o sea estoy súper OUT. 
Todo comienza como en segundo o tercer año de universidad, comienzas a darte cuenta de que ya no tienes un graaaan grupo de amigos como de 30 personas con los cuales nunca faltaba panorama el fin de semana, ahora como mucho, cuento mis amigos con los dedos de una mano. Te cansas rápido, onda el viernes terminas muerto y deseando con pasión dormir, regalonear mirando alguna película senti o de moda, o quizá leer un buen libro, o uno malo, tal vez. Pierdes seguridad, pierdes la "perso", la "chispeza". Has triplicado el cuidado del cabello y la piel (de esto también soy súper fan) porque te agarra un poco el bichito del miedo a envejecer. Te ríes menos, pero ríes con más fuerza, lloras más y con más pena. A veces te sientes invencible y a la vanguardia del mundo, y otras veces te sientes muy sensible y queriendo esconderte debajo de alguna mantita. Te pones excesivamente selectivo con las personas. Es más difícil confiar en alguien. Comienzas a incomodarte entre la multitud y el bullicio. Cada vez te gusta más el café y le vas encontrando mayor utilidad, lo disfrutas más. Te cuestionas cada cinco minutos si estás haciendo lo que realmente quieres para tu vida, si estás aprovechando bien el día a día, si estás más cerca de alcanzar tus metas... 
Siento un poco de pánico y me dan ganas de salir corriendo de vuelta en el tiempo, pero me detengo y tomo vuelo para seguir, seguir, seguir. "Caminante no hay camino, se hace camino al andar". 

Pero ahora, yo sólo quiero cafuné-regaloneo-nanai all day long y mi gato negro Edgar Allan Poe sólo sabe recibir, es mejor hedonista que yo... pucha, y ahora me entero que ha muerto Robin Williams, lunes so freak...

No hay comentarios:

Publicar un comentario