Quedan tres meses para que acabe el año. ¿Tres meses?. No, si ya casi termina octubre... shit.
Vorágine. Caos. Vértigo. Ya, ya, ya, si ya se fue. Siento que hay tanto que hacer, que avanzo lento y que el tiempo corre. La primavera no es primavera pero igual tengo alergias. Debo dejar de comer tanto azúcar. Pica. Subir ese cerro y luego bajar otro volando. Visitar cruces cuadradas y vestigios antropológicos. Adentrarme en el interior, y al exterior. ¿Esta bien así? ¿Se puede? ¿Estai segura? Quedan tres meses, no, si no son tres meses. Estai redondeando. LA TESIS, cuatro semanas. Recaída de azúcar. Padezco de frío crónico. El cansancio siempre me acompaña. Me quiero ir. Ser nómade, por fin. Mi único, real y legítimo sueño. No echar raíces nunca. No quiero monotonías, ni sinsabores. Vine por más. Voy por más. Aprendiendo de a poco a correr al ritmo del tiempo. Todo se desvanece. Finnofin. Hello, hello, hello, how low.
