jueves, 9 de noviembre de 2017

Aquí estoy.

Años en silencio. Sin mirarnos.
Fuimos dos vasijas. Vacíos. Agrietados. Rotos.
You learned, I cried.
Sin embargo, soy creedora de que las circunstancias siempre dependen en cómo optemos interpretarlas. Esta convicción me ha salvado en varias ocasiones.
Podría decirse que reconocí en otro (y en varios otros más) lo que yo no podía ver en mi misma. Un reflejo.
Así que aquí estoy. Después de todo, recordé lo que Jung me contó hace un tiempo, "el encuentro de dos personas es como el contacto de dos sustancias químicas: si hay alguna reacción, ambas se transforman".
Y aquí estoy.

Black.

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