Reorganizando el closet
Fue como un acto de psicomagia, como esos de don Jodorowsky. Cuando finalicé de sacar toooodo lo que estaba en mi closet, pensé que no lo lograría ¿cómo podía ser posible tanta
porquería en un closet tan mínimo? Fue impresionante, impactante... soberbio. Hasta libros habían. Tanta ropa, y descaradamente yo utilizando frases típicas como la de "no tengo qué ponerme". No tengo perdón de ¿dios?... yo creo que me falta creatividad.
porquería en un closet tan mínimo? Fue impresionante, impactante... soberbio. Hasta libros habían. Tanta ropa, y descaradamente yo utilizando frases típicas como la de "no tengo qué ponerme". No tengo perdón de ¿dios?... yo creo que me falta creatividad.
Lo que me interesa aquí, es que este acto elevó por completo mi espíritu y mi conciencia alcanzó niveles exorbitantes. Sentí la satisfacción de terminar una tarea bien hecha, la satisfacción de hacer algo por y para uno mismo. Este cambio era necesario, necesitaba desechar lo antiguo, reorganizar el caos de lo que ya tengo, y hacer espacio para lo que viene. Sí, en tono metafórico y cliché también.
Me gusta la introspección. Ese momento intenso donde por voluntad propia los seres humanos analizamos lo que sentimos y pensamos, nos conocemos, observamos nuestra realidad y analizamos qué tanto de ella es un reflejo de lo que sucede en nuestros mundos internos. Jung decía que nuestra realidad es una proyección o reflejo de lo que nuestro mundo interno e inconsciente es. Cada uno es libre de creer.
Amo el caos.
Y a pesar de que me guste tener todo "en orden", siempre le he tenido cariño a esa cuota de desorden y caos característicos de "mi closet".

No hay comentarios:
Publicar un comentario