Lo creía inmortal, o al menos, esa impresión le regaló a mi mundo familiar.
Llampo, es el polvo o tierra metalífera beneficiable más menudo o fino que se encuentra en las minas. Por supuesto, sólo mi tata le podría haber puesto un nombre así. Recién hoy me enteré del significado de
su nombre.
su nombre.
Llegaste muy pequeño, parecías un algodón de dulce blanco, mi hermano menor te tenía algo de miedo porque con tus pequeños dientes intentabas morderle los pies, pero sólo alcanzabas a darle cosquillas. Recuerdo que intentamos enseñarte típicos juegos y órdenes perrunos, nunca aprendiste alguno. Siempre fuiste un rebelde sin causa y álgido bramador.
Cómo olvidar tus travesuras, incontables sustos vivimos... cuando casi te ahorcas en una de esas mudanzas de casa, cuando atravesaste una puerta de vidrio, cuando te enredabas con tus frazadas... y en todas, saliste invicto. Excepto hoy, por supuesto todos esperábamos tu pronta partida, era algo inminente después de diecisiete años en la familia, pero para la muerte nunca estamos preparados. Ya los años pesaban en ti, perdiste la visión, luego el movimiento y el apetito, pero te fuiste cuando tú lo quisiste.
Eras inmortal, y ese pensamiento me valdrá como recuerdo eterno.
Eres inmortal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario