miércoles, 6 de enero de 2016

Reencarnación y tragedia

A pesar de que la vida les agraciaba con varias oportunidades en forma de reencarnaciones, el destino de su amor siempre era infausto. Vida tras vida, sus almas no conseguían consuelo de unión.

¿Qué deuda kármica están pagando? 

¿Cuántas vidas deberán esperar? 



2 comentarios:

  1. Mirar más adentro de la carne que nos envuelve es casi imposible si el prejuicio habla antes de conocer.
    Las almas sienten en sensaciones y no en palabras; tal unión llegará cuando el sentimiento sea sincero y poderoso.
    :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo siento pero creo que lo que escribiste no tiene sentido XD Que el conocer nos impide conocer? El prejuicio es parte de la interpelación sujeto-objeto, de esa relación intersubjetiva, por supuesto que es posible conocer de esa forma.
      "Las almas sienten en sensaciones"? Es redundante.
      Saludos.

      Eliminar