Ser mujer no es una debilidad.
Y no debería ser considerada una.
Hoy en día nos encontramos impactados por el homicidio de dos jóvenes mochileras argentinas en Ecuador. Femicidio.
Es femicidio porque han sido asesinadas por ser mujeres. Por 'andar solas', porque se expusieron, porque se lo buscaron, porque se lo merecían, por imprudentes, porque no previnieron, por cómo vestían, por decir que NO, porque no las acompañaba un hombre que las cuide de otros hombres y de este sistema violento, humillante y enfermizo.
Es un hecho impactante y repulsivo, a semanas de realizar mi viaje propio me pone nerviosa. Pero no cederé, me rehúso a ser una mujer con miedo, me rehúso a la idea de que tengamos que prevenir y cuidarnos más de lo que un hombre haría sólo por el hecho de ser mujer. POR SER MUJER. En serio, ¿en qué mundo estamos viviendo?
Basta de hombres violentos que asesinan mujeres, basta de comentarios violentos que buscan desvirtuar la condición de víctimas de estas jóvenes de parte de quienes sólo manifiestan su propia ignorancia y confirman de que aún queda mucho por hacer, enseñar y trabajar. Basta de culparnos por ser mujeres. Basta. Como especie humana necesitamos dejar atrás la violencia de cualquier tipo, ésta sólo nos está llevando a la autodestrucción.
Me rehúso a ser sumisa, a tener miedo, a esconderme y a taparme, a temer al hombre por ser hombre y a temer de mí misma por ser mujer. Me rehúso a no cumplir mis sueños, a quedarme en casa y a reprimirme.
El mundo duele hoy. Pero quienes deben cambiar son los otros, no yo. Quiero mi estilo de vida libre. Necesitamos cambios ahora. Hagamos cambios ahora por ¡NI UNA MENOS!

No hay comentarios:
Publicar un comentario